viernes, 28 de septiembre de 2007

Globalización - reforzando la idea -

¿Y vos de que lado estás?

Una pequeña ilustración del primer escrito subido al Blog. A propósito ese texto acerca de la globalización fue una monografía para la facultad hace varios años, pero que evidentemente a 4 años de haber sido escrita sigue vigente y parece que mantendrá su vigencia por largo tiempo más.

Por mi parte sigo pensando que la globalización no es sólo un problema económico sino que trasciende las fronteras. Todas las marcas que aparecen en este clip no son argentinas, ninguna de ellas, y no solo que las conocemos perfectamente sino que las consumimos continuamente, cosa que no solo pasa en este lado del globo sino que pasa hasta en los lugares mas remotos de la tierra.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Carta para una adolescente


Hermosa.

Escribí estas líneas para expresar lo que siento por vos…

Había una vez un sapo que vivía en un pantano a poco tiempo de distancia de un castillo encantado que albergaba, según la tradición ancestral, muchísimos misterios de los más maravillosos. Una mañana de otoño y al compás del ruido de las primeras hojas caídas, el sapo, como de costumbre, salió con su alegre y característica sonrisa a caminar por los alrededores de su hogar. Claro! Luego de un rato largo de alegre caminata, llego a una ladera paradisíaca que nunca había conocido, en donde el pueblo, el cual los lugareños llamaban comarca, cantaban, reían y bebían al ritmo de la música. Era el paisaje que se veía desde las ventanas de ese castillo encantado que estaba a escasas manzanas de allí, con lo cual era hermoso a la vista de todo aquel que pasara.

Recién llegado a la “cantina comarqueña”, se sentó a beber una cerveza y disfrutar del momento, y observó entre medio de la multitud a una muchacha muy alegre bailar y reír. Lucía un aspecto tan natural y una sonrisa tan autentica que se disimulaba como una lugareña más. El sapo no podía disimular la atracción que sintió desde el primer momento en que la vio, pero el sapo también sabía que esa muchacha tan esplendida nunca se fijaría en él. Lo que no sabía el sapo es que esa tarde noche en esa comarca alejada de su pantano había conocido a la princesa del castillo.

Pasaron los meses, con ellos las estaciones, y el sapo siguió frecuentado la comarca y la cantina en pos de conocer a esa muchacha. Hasta que una tarde primaveral bajo los últimos rayos de sol del día, se la encontró sentada a los pies de un cerro mirando como las estrellas se chocaban con el ya rosacio cielo del atardecer y se mezclaban con las enormes montañas que yacían inquitas en el fondo del horizonte. El sapo, a pesar de su timidez, pero con el coraje y lo “cabeza dura” que era, se decidió a hablarle.

Fue el atardecer más hermoso que se haya soñado en siglos. Rieron, cantaron, se conocieron. Ya entrada la noche la bella muchacha decide retornar a su hogar y el sapo, como buen caballero que era, la acompaña. Lo que no se esperaba nunca es que esa muchacha de aspecto sencillo, mas no por eso dulce, encantadora y servicial, era la princesa del castillo encantado.

Al llegar, la muchacha se despide del asombrado sapo y entra al castillo en medio de pétalos de rosas que caían desde lo más alto de una de las torres. El sapo, incrédulo, emprendió el regreso a su pantano más feliz que nunca, pero con la desazón de saber que aquella bella muchacha con la que había compartido la mejor de sus tardes, era demasiado para un pobre sapo de pantano.

Volvieron a pasar meses y estaciones, y las charlas mirando los atardeceres se hicieron cosa de todos los días. Disfrutaban mucho de la compañía del otro.

Intimidado por su aspecto y su pantano, el sapo que ya había logrado conocerla bien a la sonriente princesa, decidió visitar una hechicera con el fin de que lo convierta en un joven apuesto y sofisticado, que se mereciera estar al lado de la princesa, sin importarle que debiera dejar atrás toda su historia.

Al día siguiente, ya bajo la primera luz de una luna rodeada de las más increíbles estrellas, la alegre princesa fumaba sentada bajo el cerro esperando al sapo para compartir del maravilloso atardecer. Pero no era el sapo quien iba a llegar, sino que sería un caballero joven de vos sensual y de personalidad avasallante. La princesa sorprendida le pregunta quien es y el motivo de su inesperada aparición. Tras una larga charla la princesa decide volver a su castillo, y como buen caballero el joven la invita a acompañarla. Sorpresivamente la princesa declina la invitación y emprende sola su regreso.

Las siguientes semanas fueron de la misma manera. La bella princesa se sentaba en el mismo lugar esperando ya no solo el atardecer sino al sapo con quien pasaba las mejores tardes, pero siempre la sombra que se acercaba desde lo lejos no era del sapo, sino del joven cortés. Sin duda que de todas maneras pasaba un rato ameno y hasta se sentía atraída hacia él, pero ella todos los días tenía la esperanza de que se sentaría a ver las estrellas junto al sapo.

Una tarde de los últimos días del verano el joven apuesto la invitó a ser su prometida, a compartir una vida llena de comodidades, de lujos, de jerarquías. Al Principió la idea la sedujo y hasta lloró de emoción, pero después repensó que ella no necesitaba todas esas cosas materiales; ella necesitaba cariño, que la escuchen, que la hagan reír, que la quieran por lo que realmente es y no por su belleza Real de princesa, que pueda reír en libertad y no por compromiso, que la valoren por ser ella misma en todo momento, como lo era cuando compartía esas tardes con el sapo. Entonces fue cuando se acordó de las miles de estrellas que el sapo le había regalado, de la veces que le bajo la luna para hacerla feliz, de las rosas que le había regalado para hacerla sentir mujer, de las risas grotescas que hacían eco en la noche, y de la confianza que sentía en ese sapo que de un día para el otro había desaparecido.

Y fue entonces ahí, mientras el joven “hechizado” le recitaba un poema de palabras y rimas sofisticadas, cuando la princesa empieza a correr. El joven la alcanza y le pregunta que le pasó, a lo cual la princesa, sin dar muchas explicaciones, solo le dice: “voy a buscar a un sapo”, el joven perplejo, y sin entender demasiado, alcanza a decirle “pero si yo soy todo lo que necesitas, soy apuesto, inteligente, jerarquía…” y la princesa con un simple gesto atina a seguir corriendo en dirección al pantano donde una vez su querido sapo le había dicho que vivía. El joven también sale corriendo pero en dirección a la hechicera que lo había convertido en lo que no quería ser, y le dice que lo vuelva a convertir en sapo, con lo cual la “bruja de magia blanca” pone como condición que en cuanto se encuentre con la muchacha que lo había llevado a tomar esa decisión le diga todo lo que hizo para que lo acepte o no, de la manera en que es realmente. Lógicamente el sapo aceptó la propuesta y salió disparado hacia el pantano a buscarla, y es ahí sentada en una roca del pantano cuando la ve. Se le acerca lentamente, le toma el hombro, se miran ambos con lágrimas en los ojos y se estrechan un beso que podría haber estado cayéndose el mundo que ellos no se habrían dado cuanta, y fue cuando sucedió lo inesperado; las estrellas se agruparon formando un corazón que marcaría sus destinos.

Con amor. Tu Rey.


Como estudiar ciencias de la comunicación en la UBA

(Sin morir en el intento)

En principio valen ciertas aclaraciones. Si pensás que en la carrera te van a enseñar a ser conductor de TV o radio y/o desenvolverte a la perfección en tales medios de comunicación, usar una computadora para hacer pautas publicitarias o cualquier actividad afín, poder entrar a trabajar a un periódico y saber todos sus estilos de escritura y modalidades de trabajo, desenvolverte en una empresa entendiendo todos los procesos*, bueno… anótate en otra universidad del Estado o en una universidad privada. Y si… pertenecer a una de las universidades más importantes de Latinoamérica tiene sus precios, y como bien sabemos “hay cosas que el dinero no puede comprar”. No es casualidad que en 20 años de carrera solo haya 2000 (dos mil) graduados.

Si bien en la carrera hay talleres específicos y obligatorios de escritura, de radio y TV, la modalidad de la carrera no es preferentemente práctica, sino más bien teórica. En todas las materias vas a sentir que “nunca en tu vida leíste tanto” y es verdad. Y si te anotaste porque la carrera no tiene matemáticas, prepárate para leer como nunca.

Es bien sabido que hoy en Argentina el estudio secundario es bastante pobre en lo que respecta a nivel de enseñanza, con lo cual cuando empieces a cursar el CBC lo más probable es que te cueste (y mucho), fundamentalmente la adaptación a nuevos modos de desenvolverte, ahora estás solo, sos vos.

Una vez que entraste a la carrera te encontrás con un tronco común de 24 materias, una orientación de 6 materias más, y un idioma en 3 niveles, con lo cual la carrera consta de (sumando las 6 del CBC) 39 materias más la justificación de una tesina. Sí!, leíste bien son 39 materias de las cuales 6 son anuales y el 70% son con final obligatorio o presentación de monografías o coloquios.

Pero a no desesperar! El camino es largo pero atractivo.

Yo recomiendo empezar con una materia anual teórica como puede ser semiótica 1 o comunicación 1 que son de contenidos pesados y fundamentales a lo largo de la carrera, y dos cuatrimestrales de esas que son más accesibles. A saber: taller de radio, PCPC (que nada tiene que ver con 2 computadoras), economía y derecho al a información son materias accesibles y promocionables. Para la segunda parte de año agregaría a mi cursada una materia de las más costosas de la primera parte de la carrera, que bien puede ser antropología, metodología, datos e historia. El segundo año cursaría la otra anual pesada y el taller anual de expresión 1, el resto de las materias de esta primera parte y puedo rendir un nivel de idioma o se puede rendir un “global” sin necesidad de cursar los 3 niveles.

Como los talleres de expresión son 3 yo recomiendo hacerlos uno tras otro, con lo cual el tercer año ya estarías apto para rendir comunicación 2, semiótica 2, las dos historias que faltan y psicología, con lo cual te espera un año de mucha lectura y ya no podes esquivar los finales obligatorios.

Para el cuarto año seguimos con un taller (el último) podrías cursar un seminario (son 3 y con final obligatorio), políticas, el taller cuatrimestral obligatorio para empezar la orientación y… RENDIR FINALES!!!

Cuando empieces el quinto año de carrera vas a notar que es interminable la carrera, pero ya sabes que “todo concluye al fin…”, así que seguramente te quede algún final pero empieza la parte más linda que es la orientación, los seminarios que queden y la temible comunicación 3. Existe el mito de que es la más difícil de la carrera junto con el seminario de diseño gráfico (que ni se te cruce por la cabeza hacer algún diseño gráfico, vas a leer como nunca en tu carrera), pero si uno quiere recibirse, acá, tiene leer.

Quien dijo que esta carrera se hace en 5 años realmente no sabía lo que decía ya que todavía te queda el TAO que es el taller anual de la orientación, algunas materias de la misma y los finales que te van a perseguir hasta el último día que entras a la facultad.

Ya cursaste los 6 años de carrera y si le pusiste mucha garra no te queda ningún final por lo que es tiempo de empezar o terminar la tesina. Y listo…!!! Como dice la propaganda de sopas instantáneas.

Muchas veces a lo largo de estos años de carrera me han preguntado y uno fue preguntando el camino a seguir. El camino de la carrera (por lo menos en esta universidad) es muy duro, hay muchas trabas, materias que no salen, cursadas irregulares por paros, poca infraestructura, incluso poca práctica de la cantidad de contenidos teóricos que se ven a lo largo de todas las materias, pero yo prefiero quedarme con unas palabras que me dijeron ni bien comenzada mi travesía universitaria: “La Universidad de Buenos Aires forma intelectuales, no parásitos que si se los saca de las 3 cosas que aprendieron a hacer no saben como responder”. Puede sonar bastante agresiva e incluso injusta para con otras instituciones que enseñan con gran nivel, y también estoy de acuerdo con eso que estás pensando de que no es bueno generalizar, pero cuando uno conoce este mundo se hace “fundamentalista” de esta universidad y más aún de la facultad de sociales que es un mundo aparte dentro de la UBA. Pero uno también sabe que el esfuerzo de hacer una carrera en La Universidad de Buenos Aires trae sus recompensas.

A modo de cierre es bueno aclarar el campo laboral y de desarrollo profesional de un licenciado en ciencias de la comunicación egresado de la Universidad de Buenos Aires, el cual esta apto para trabajar en campos publicitarios, periodísticos, educacionales, empresariales, planificaciones, promociones, y realizar tareas de investigación y análisis con espíritu crítico, fundamentado y de manera creativa utilizando los recursos más simples hasta los más sofisticados para el ejercicio de la comunicación.

Cualquier consulta de materias, cursada, cátedras o lo que se te ocurra deja tu comentario o escribime a martindalesio@yahoo.com.ar

Para más información entra a la página de la carrera

http://www.comunicacion.fsoc.uba.ar

* Si bien la carrera contiene los contenidos expresados, no se dictan del modo práctico adecuado y específico tal como se dicta en otras instituciones como TEA o instituciones especializadas, teniendo en cuanta que la carrera en la UBA esta orientada al trabajo en investigación y al estudio teórico más que práctico.